El Remix Metodológico
Design Thinking
Seamos honestos: fuera de clase nadie diseña de manual y peor aún le dan 4 meses para hacer un diseño
Si crees que vas a salir de la universidad con tu diagrama de doble diamante perfecto y tu design thinking memorizado y que en las empresas te van aplaudir, la realidad te va a golpear la cara, las empresas no te van a felicitar ni el cliente tampoco por presentarle una metodología que aprendiste en la U, lo que quieren es ver los resultados, específicamente el render, los planos técnicos y que el producto final quede perfecto. No les interesa prototipos ni maquetas bonitas.
Es por esto que la metodología que uso y enseño no responde a una metodología única. Es un híbrido. Un mezcla donde robé lo mejor del Design Thinking, la velocidad de Agile y la eficiencia de Lean, entre otras, y con especialmente hay dosis de realidades por eso inventé plantillas y adapte otras.
Igual te preguntarás entonces qué sentido tiene esto si a la final tu cliente no lo valoralá, es para evitar que hagas huevadas y que no te pidan constantes cambios además de que el cliente se sienta satisfecho con tu trabajo
En cuanto a que no vas a tener tiempo de aplicar todo lo que aprendiste en realidad mi objetivo es que analices cada proyecto y sepas qué herramienta usar, si con una basta para hacer algo bien entonces logré mi objetivo, esto no es para que lo aprendas de memoria ni que lo sigas al pie de la letra es para que veas alternativas.
Si bien ya aprendiste en una sección anterior sobre las diferentes metodologías que existen, yo uso principalmente Design Thinking, Lean, Agile y Producto Mínimo Viable. Y aquí va la verdad: todas las metodologías parten del mismo proceso. Primero investigas al cliente o al problema que quieres abordar; luego organizas la información para definir qué es realmente relevante, porque es muy raro poder satisfacer todas las necesidades del cliente, pero sí aquellas que importan.
Con el objetivo claro, empiezas a generar ideas y bocetos. Aquí es donde tengo un conflicto con el Design Thinking: en teoría deberías prototipar, pero en la práctica, si eres independiente y no trabajas en una empresa que produce en serie, en este punto normalmente ya desarrollas el producto final que llegará a manos del cliente. Y algo que muchas veces se olvida en este proceso es reflexionar qué hiciste bien, qué hiciste mal y qué puedes mejorar para la próxima.
Como verás, lo que te acabo de describir no es solo Design Thinking, sino un proceso que todos siguen, ya sea una empresa grande o pequeña. En el fondo, es un resumen de todas las metodologías: cambian los nombres o los pasos, pero la lógica es la misma.
En mi caso, tomo lo que realmente me sirve de cada una. Uso Lean para eliminar lo que está de más, el triple diamante para explicar los momentos de convergencia y divergencia, y Agile con plantillas para reducir tiempos en cada etapa. A continuación, vamos a abordar las partes más importantes de cada metodología.
Metodología esbelta (Lean)
Lean, también conocida como metodología de desarrollo esbelta, no es solo un sistema o una teoría bonita. Es una forma de trabajar enfocada en eliminar lo que no aporta valor, optimizar el tiempo y evitar retrabajos innecesarios. En la práctica, Lean ayuda a mejorar la productividad y los resultados, no porque hagas más cosas, sino porque haces solo lo que realmente importa.
El valor fundamental de Lean es agregar valor reduciendo el desperdicio.
Principios Lean
Calidad desde el inicio
Trabajar con calidad desde el comienzo significa definir bien el problema y el objetivo antes de diseñar. Cuando esto se hace correctamente, se reducen errores, cambios y correcciones más adelante. Lo que se piensa bien al inicio ahorra tiempo al final.
Cero tolerancia a errores
Detectar errores lo antes posible es clave. Corregir un problema en etapas tempranas siempre es más rápido y más barato que hacerlo cuando el proyecto ya está avanzado o entregado. Esto aplica tanto a decisiones de diseño como a planos, renders y entregables finales.
Minimización del desperdicio
Lean busca eliminar todo lo que no aporta valor real al proyecto: pasos innecesarios, entregables que nadie revisa, procesos repetidos o validaciones que solo consumen tiempo. Menos ruido en el proceso se traduce en mejores resultados.
Mejora continua
Cada proyecto deja aprendizajes. La mejora continua implica analizar qué funcionó, qué no y qué se puede hacer mejor la próxima vez. No se trata de buscar la perfección, sino de evolucionar con cada experiencia.
Evolución del producto
Los proyectos no son estáticos y las necesidades del cliente cambian. Por eso, el enfoque no es diseñar algo “perfecto”, sino ajustar y mejorar el producto en función del contexto y del feedback real. El diseño evoluciona junto con el cliente.
De Lean a Agile: eficiencia + velocidad
Lean permite limpiar el proceso y quedarte solo con lo esencial. Pero una vez que el proceso está optimizado, aparece otra necesidad: avanzar rápido, adaptarse y entregar sin frenar el proyecto. Ahí es donde entra Agile.
Mientras Lean se enfoca en qué eliminar, Agile se enfoca en cómo avanzar mejor. No trabaja con planes rígidos ni procesos cerrados, sino con iteraciones cortas, validaciones constantes y ajustes rápidos. En diseño y arquitectura, esto se traduce en trabajar por etapas claras, revisar, ajustar y seguir avanzando sin esperar a que todo esté perfecto.
Por eso, en mi proceso Lean y Agile no compiten, se complementan. Lean limpia el camino y Agile define el ritmo. Uno evita que hagas cosas innecesarias; el otro evita que te quedes estancado planificando de más.
En la práctica, Agile lo aplico a través de plantillas en cada sección del proceso, que ayudan a resumir tareas, centrar la información importante y tomar decisiones más rápido. No se trata de seguir una metodología rígida, sino de usar herramientas simples que mantengan el proyecto avanzando sin perder foco.
Agile ayuda a avanzar rápido, organizar el trabajo y no perder foco gracias al uso de plantillas y etapas claras. Sin embargo, avanzar rápido no sirve de mucho si no estás resolviendo el problema correcto. Ahí es donde entra Design Thinking.
Design Thinking
Antes de diseñar para las personas, hay que tomarse el tiempo de entenderlas.
Si Lean es el cerebro que cuida los recursos y Agile el ritmo que mantiene el proyecto en movimiento, Design Thinking es el criterio que asegura que estás resolviendo el problema correcto. No se trata de seguir una metodología rígida ni de llenar el proceso de post-its, sino de entender a las personas y el contexto antes de diseñar, para pensar bien antes de ejecutar.
Su valor está en investigar, analizar y definir correctamente el problema, evitando soluciones bien hechas pero mal planteadas. Ir rápido sin dirección también es perder tiempo, y ahí es donde esta metodología aporta más valor.
El pensamiento de diseño se suele representar como un proceso de cinco fases: empatía, definición, ideación, prototipo y testeo. Sin embargo, no todas las fases se aplican en todos los proyectos. En la práctica, estas etapas funcionan como herramientas que se activan según el contexto, el tiempo y el tipo de encargo. Para que lo veas claro, abajo te dejo las cinco dimensiones y qué se busca en cada una.
Estas cinco dimensiones no funcionan como una lista que deba cumplirse de principio a fin. En la práctica, se usan como un marco de referencia, activando solo las etapas necesarias según el contexto, el tiempo y el tipo de proyecto. El objetivo no es recorrer todas las fases, sino tomar mejores decisiones en el momento adecuado. Por eso, más allá de las etapas, hay principios que guían cómo pensar y actuar durante el proceso.
Principios del Design Thinking
Centrarse en las personas: diseñar desde necesidades reales y no desde suposiciones.
Comunicación visual: usar herramientas visuales para ordenar ideas y facilitar decisiones.
Colaboración y co-creación: integrar distintas miradas para enriquecer el resultado.
Iteración continua: detectar errores temprano y reducir riesgos antes de ejecutar.
Estos principios sirven como base para tomar decisiones a lo largo del proyecto, pero para aplicarlos de forma clara y ordenada es útil contar con un modelo que ayude a visualizar el proceso. El Triple Diamante nace precisamente de esa necesidad: organizar la exploración, la toma de decisiones y la mejora continua, manteniendo el equilibrio entre análisis, acción y reflexión.
Proceso de Triple Diamante
El proceso de Triple Diamante es una evolución del enfoque tradicional de Design Thinking. Mantiene la lógica de divergencia y convergencia, pero añade una tercera etapa enfocada en reflexionar y mejorar. No se trata solo de descubrir, definir y ejecutar, sino también de analizar lo realizado y aprender del proceso.
Este modelo permite visualizar claramente cuándo es momento de abrir posibilidades y cuándo es necesario tomar decisiones. Además, refuerza una idea clave de todo este enfoque: no basta con hacer bien las cosas, también es importante revisar cómo se hicieron.
Se le llama Triple Diamante porque el proceso se organiza en tres momentos clave, cada uno con su propia fase de apertura y cierre: entender el problema, desarrollar la solución y reflexionar para mejorar. Esta división ayuda a mantener claridad en qué se está explorando y cuándo es momento de tomar decisiones.
ETAPA 1: Diamante I
Haciendo lo correcto
(Diamante 1 – Descubrir y Definir)
Hagas lo que hagas, debes buscar el problema correcto a resolver o la pregunta correcta a responder antes de intentar hacerlo. Esto tiene que ver con lo que haces.
ETAPA 2: Diamante II
Hacer las cosas correctas
(Diamante 2 – Desarrollar y Entregar)
Una vez que has encontrado la pregunta correcta a responder o el problema correcto a resolver, querrás asegurarte de que lo haces de forma correcta. Esto tiene que ver con cómo lo haces.
ETAPA 1: Diamante III
Hacer las mejoras
(Diamante 3 – Testear y reflexionar)
Analizar sobre el proceso desarrollado e implementar mejoras
Todo este proceso —entender el problema, eliminar lo innecesario, avanzar por etapas y reflexionar sobre lo hecho— converge en un mismo objetivo: llegar a un Producto Mínimo Viable. Una solución que no busca ser perfecta, sino correcta, funcional y alineada con el contexto, capaz de entregar valor real, reducir riesgos y permitir seguir mejorando.
LEAN
¡vamo a calmarno!
Antes de entrar de lleno en Empatía, hagamos una pausa.
Hay algunas herramientas simples pero clave que te van a ayudar a ordenar, sintetizar y enfocar toda la información que ya recopilaste hasta ahora. Revisarlas primero ya que te acompañarán a lo largo del proceso y te ayudará a evitar perderte en datos sin sentido.
HERRAMIENTAS
A continuación, te proporciono tres herramientas que te ayudarán a organizar, sintetizar y enfocar toda la información obtenida hasta el momento.
KANBAN
El tablero Kanban es una herramienta de gestión visual que se utiliza para organizar y programar el trabajo de manera eficiente. El término "Kanban" proviene del japonés y significa "tarjeta visual" o "tablero".
Un tablero Kanban típico se divide en varias columnas, cada una de las cuales representa una etapa diferente en el proceso de trabajo. Por ejemplo, un tablero Kanban simple podría tener tres columnas: «Por hacer», «En progreso» y «Hecho».
Las tareas o proyectos se representan como tarjetas que se mueven de izquierda a derecha a través del tablero a medida que avanzan a través del proceso. Esto proporciona una representación visual clara del estado actual del trabajo y ayuda a identificar cuellos de botella y bloqueos.
kanban
Tablero Kanban
El tablero de Kanban es una valiosa herramienta ágil para la gestión de proyectos. Su principal objetivo es brindar una visualización clara del trabajo en curso, establecer límites para las tareas activas y optimizar la eficiencia y flujo del proceso. Mediante este enfoque, los diseñadores podemos mejorar significativamente la productividad y la entrega de resultados.
El número de columnas de un tablero Kanban puede variar dependiendo de la complejidad del flujo de trabajo que se está gestionando. Sin embargo, en su forma más básica, un tablero Kanban tiene tres columnas:
- «Por hacer» (To Do): Esta columna contiene todas las tareas que aún no se han iniciado.
- «En progreso» (In Progress): Aquí se colocan las tareas que se están realizando actualmente.
- «Hecho» (Done): Esta columna contiene todas las tareas que se han completado.
Se sugiere implementar una cuarta columna que permita no solo verificar la finalización de la tarea, sino también asegurar que cada paso ha sido aprobado adecuadamente. Esto brindará una mayor transparencia en el proceso y garantizará que todas las etapas han sido debidamente validadas.
NOTA IMPORTANTE
- Establece Límites de Trabajo en Curso (WIP): Decide cuántas tareas pueden estar en cada columna al mismo tiempo. Esto te ayudará a evitar el exceso de trabajo y a identificar cuellos de botella en tu proceso.
- Revisa y Ajusta: Usa tu tablero Kanban para identificar áreas de mejora en tu proceso. Por ejemplo, si las tarjetas se acumulan en una columna, esto podría indicar un cuello de botella que necesita ser abordado.
Si has llegado a este punto, es probable que ya hayas completado varios pasos en tu investigación, como encuestas, entrevistas y observación contextual. Estos datos valiosos pueden ubicarse en diferentes columnas. Asimismo, en este momento, es importante que tengamos una comprensión clara de nuestros objetivos y, en consecuencia, identifiquemos los siguientes pasos que podemos comenzar a agregar a la columna inicial.
Si aún no tienes claridad sobre tus objetivos, te recomendamos utilizar la herramienta SMART para definir metas más precisas y efectivas
MoSCoW
El método MoSCoW (también conocido como MoSCoW Prioritization) es una técnica utilizada en la gestión de proyectos para establecer prioridades en cuanto a las características o requisitos que deben incluirse en el producto o entregable final. El término "MoSCoW" es un acrónimo que representa cuatro categorías de priorización:
- M (Must have): Elementos esenciales
- S (Should have): Elementos importantes
- C (Could have): Elementos deseables
- W (Won't have): Elementos que no se incluirán
La método permite a los equipos de proyecto y a los stakeholders tener claridad sobre las prioridades y enfocar los esfuerzos en lo más relevante para alcanzar los objetivos establecidos.
Moscow
Método MoSCoW
Proceso
Vamos a extraer todas las ideas y funcionalidades que identificamos en el Diagrama de Afinidad y las organizaremos según su prioridad. Realizamos esta tarea en este punto porque ya hemos completado el Mapa de Empatía y hemos obtenido una visión más clara y profunda de nuestro cliente. Ahora es necesario reflexionar sobre aquellas ideas o funcionalidades que son más importantes para incluirlas en nuestro Producto Mínimo Viable (PMV).
Esta técnica ayuda a los equipos a gestionar su tiempo y recursos de manera eficaz, asegurando que las tareas más críticas se realicen primero, lo cual es fundamental para realizar nuestro producto mínimo viable.
Must have (Deben tener): Requisitos o características imprescindibles para que el producto sea funcional y cumpla con su propósito principal. Si falta alguno de estos elementos, el producto no podrá considerarse completo.
Should have (Deberían tener): Requisitos o características que son altamente deseables y mejoran significativamente la experiencia del usuario o la funcionalidad del producto, pero no son absolutamente imprescindibles.
Could have (Podrían tener): Requisitos o características que son opcionales y no afectarían significativamente la funcionalidad básica del producto. Se consideran elementos que agregarían valor, pero su ausencia no afectaría drásticamente el desempeño general del producto.
Won’t have (No tendrán): Requisitos o características que se han identificado pero que, por diversos motivos, no serán incluidos en el producto actual. Pueden ser pospuestos para futuras versiones o descartados por completo.
EJEMPLO
Ejemplo de aplicación del método MOSCOW en el diseño de un escritorio:
Supongamos que un equipo de diseño de muebles está trabajando en el desarrollo de un escritorio moderno y versátil. Después de un proceso de investigación y generación de ideas, el equipo ha recopilado una lista de características y elementos que desean incorporar en el producto. Ahora, usarán el método MOSCOW para priorizarlos:
Must have:
- Superficie amplia para colocar un ordenador y realizar tareas de trabajo.
- Cajón de almacenamiento para documentos y objetos personales.
- Patas o estructura sólida y estable que garantice la resistencia del escritorio.
Con esta información ya podrías hacer nuestro producto mínimo viable
Should have:
- Orificios para pasar cables y mantener los dispositivos electrónicos organizados.
- Sistema de ajuste de altura para adaptarse a diferentes usuarios y preferencias ergonómicas.
- Acabado resistente a rasguños y manchas para una mayor durabilidad.
Could have:
- Sistema de iluminación integrado.
- Soporte para sujetar auriculares.
- Bandeja deslizante para teclado.
Won’t have:
- Incorporación de una estación de carga inalámbrica para dispositivos móviles.
- Inclusión de un sistema de altavoces Bluetooth.
Con esta priorización, el equipo de diseño puede enfocarse primero en los elementos «Must have» y «Should have», ya que son los más importantes para el producto. Luego, si hay tiempo y recursos disponibles, pueden considerar agregar algunos elementos de la categoría «Could have». Por otro lado, los elementos de la categoría «Won’t have» se han excluido deliberadamente del diseño actual, pero pueden ser considerados en futuras versiones del escritorio.
SMART
El objetivo SMART es un enfoque utilizado para definir objetivos claros, específicos y alcanzables en el ámbito de la gestión de proyectos, planificación estratégica y desarrollo personal. SMART es un acrónimo que representa cinco características que deben cumplir los objetivos:
- Specific (Específico)
- Measurable (Medible)
- Achievable (Alcanzable)
- Relevant (Relevante)
- Time-bound (Con plazo)
Un objetivo SMART bien definido proporciona una guía clara y concreta para el trabajo y facilita la medición del progreso hacia su logro. Al seguir este enfoque, se mejora la probabilidad de éxito y se evitan objetivos vagos o poco realistas.
smart
Objetivo SMART
Para trazar la cartografía de nuestra propuesta de diseño, es fundamental identificar claramente las metas u objetivos que deseamos alcanzar. Solo de esta manera podremos crear diseños de alto valor y verdaderamente atractivos para nuestro público objetivo.
S-Específico
Debe describir detalladamente qué es aquello que se desea alcanzar.
Debe responder:
- ¿Qué? ¿Qué es exactamente eso que se quiere lograr?
- ¿Quién? En el caso de un equipo ¿Quién es la persona que buscará alcanzarlo?
- ¿Dónde? Si la ubicación es relevante
M-Medible
Debe ser cuantificable
Debemos preguntarnos:
¿Cuánto y cuántos?
Por ejemplo
- ¿Cuánto debemos crecer?
- ¿Cuánto queremos vender?
- ¿Cuánto queremos ganar?
A-Alcanzable
Debe ser realista, es decir un objetivo que sea perfectamente realizable en relación a los recursos de los que se dispone. Es bueno que sea desafiantes, que supongan un reto, pero que siempre sean alcanzables.
¿Cómo lo comprobamos?
- Utilizar como referencia experiencias pasadas
- Utilizar de ejemplo a la competencia
Por ejemplo: Si en un lapso de 6 meses queremos fabricar 200 sillas, pero en un lapso de tres meses no superamos las 25 sillas, sería muy poco probable alcanzar ese objetivo.
Debemos preguntarnos:
- ¿Cuáles son los pasos que nos permitirán alcanzarlo?
- ¿Contamos con los recursos para alcanzarla?
R-Relevante
Debe estar en línea con los objetivos generales del negocio.
Debemos preguntarnos:
- ¿Por qué? ¿Es algo que suma a nuestra meta global?
- ¿Es el momento adecuado? ¿Estamos listos para alcanzarla?
- ¿Hay otro objetivos más urgentes? ¿Este objetivo nos distrae de otras metas más relevantes?
T-Temporal
Debe estar limitado a un tiempo determinado para alcanzarlo. Esto es vital al momento de definir nuestros objetivos, así evitamos posponer tareas y podremos medir efectivamente nuestro rendimiento.
Debemos ponerlos un lapso de tiempo adecuado, si elegimos un lapso muy corto podemos dificultar la realización de la tarea, si determinamos un lapso muy largo perderemos el enfoque del mismo.
Debemos preguntarnos:
- ¿Cuándo podremos cumplir el objetivo?
- Debemos fijar un calendario con fechas específicas para controlar los avances.
Ejemplo
Objetivo SMART: Diseñar un escritorio contemporáneo para atención al cliente, con formas orgánicas y lacado brillante, que refleje la identidad de la empresa HU. El objetivo es entregar la propuesta final y construir el diseño en un plazo de 4 meses, presentando el brief y bocetos preliminares en 2 meses, definiendo la propuesta en 3 meses y concluyendo la construcción en 4 meses. Se asigna un presupuesto máximo de 250$ para la realización del producto. La recopilación de información se llevará a cabo mediante entrevistas a los dueños y encuestas a los clientes, junto con una observación contextual del uso actual de escritorios. La construcción del diseño se realizará con artesanos expertos para garantizar una atención detallada debido a sus formas orgánicas
S – Específico (Specific): Diseñar un escritorio contemporáneo para atención al cliente, con formas orgánicas y lacado brillante, que refleje la identidad de la empresa HU.
M – Medible (Measurable): El diseño del escritorio debe estar completado y listo para la construcción dentro de un plazo de 4 meses.
A – Alcanzable (Achievable): Se cuenta con un presupuesto de 250$ para la realización del producto, y se utilizará la colaboración de artesanos expertos para construir el diseño único que requiere cierta atención al detalle debido a sus formas orgánicas.
R – Relevante (Relevant): El diseño del escritorio está relacionado con la identidad de la empresa HU, lo que lo convierte en un proyecto relevante para mejorar la imagen y la experiencia del cliente.
T – Tiempo (Time-bound):
- En 2 meses: Se presentará el brief y bocetos preliminares del diseño a los clientes para su revisión y aprobación.
- En 3 meses: Se definirá la propuesta final del diseño del escritorio, basándose en la retroalimentación recibida.
- En 4 meses: Se construirá el diseño del escritorio con los artesanos para su entrega y uso en la atención al cliente.
Kanban
No sirve solo para definir
No es solo para idear
No es solo para prototipar
👉 Kanban organiza el trabajo a lo largo de todo el proceso, desde investigación hasta entrega.
MoSCoW
Se usa cuando defines
Se vuelve a usar cuando idear
Se ajusta cuando prototipas
👉 Es una herramienta de priorización continua, no de un momento puntual.
SMART
Se define al inicio
Se revisa durante el proceso
Se valida al final
👉 SMART vive durante todo el proyecto, no en una sola etapa.